Este 31 de enero, el Día Nacional de la Juventud, encuentra a las juventudes enfrentando uno de los mayores desafíos para la humanidad, la pandemia por el COVID-19. Sin embargo, la capacidad de resiliencia que los caracteriza y las ganas de crecer de la gente no las detiene, el distanciamiento social, el aislamiento e incluso la pérdida de seres queridos. Así lo expresan las juventudes articuladas al Programa Jóvenes y Educación Comunitaria de Profamilia. Nos cuentan cómo la experiencia adquirida les ha permitido identificar sus fortalezas, repensar sus proyectos de vida más allá de las condiciones adversas que el contexto social, cultural y económico les plantea.

¿Te ha cambiado la vida el Programa con Jóvenes de Profamilia?

Diogénesis de León, sector Los Alcarrizos, Santo Domingo Oeste

“Esta es una pregunta que me transporta dos años atrás y me hace ver cuánto he cambiado desde el momento que decidí ser parte del Programa Jóvenes y Educación Comunitaria. Un cambio significativo en mí se nota en mi forma de pensar, he aprendido a ver las cosas desde otras perspectivas que entiendo más justas. Antes solía ser un poco tímida y mostrar vergüenza al tocar cualquier tema de los que trabajamos en el programa, ahora me siento más empoderada y siempre trato de ayudar en lo que pueda en mi círculo social utilizando las informaciones que he adquirido y es por eso por lo que me siento gratamente agradecida con Profamilia por la excelente oportunidad”. 

Manuel Mañaná del sector Las Flores en San Cristóbal

“El programa cambió mi perspectiva de los temas de educación sexual, me ayudó a entender realmente qué es el género, el desarrollo juvenil y la adolescencia, es super interesante para mi tratar estos temas con más personas de mí misma edad o con diferencias no muy grandes que te pueden entender y hacerse entender, esto tiene un gran impacto en la vida”. 

Arianny Brito Corniel, sector Cienfuegos, Santiago

“Me ha cambiado de forma muy positiva, porque me ha ayudado a desarrollarme más mental y espiritualmente. Gracias a este programa he aprendido mucho y he podido ayudar a otras personas a cómo cuidarse y protegerse contra enfermedades de transmisión sexual, prevenir un embarazo no planificado, aprender y enseñar que tenemos derecho a dar nuestra opinión sin importar sexo, raza y religión, tenemos derechos sin importar estatus social, gracias a Profamilia he podido brindarles mis conocimientos a otras personas para mejorar el mundo”.

Beatriz Karina Adón Severino de Sabana Perdida

“Me ha ayudado a deshacer las etiquetas. En el 2021 quiero poder escalar más allá de ser multiplicadora de Profamilia, que lancen nuevos proyectos y se realicen actividades donde pueda participar la gente joven y que las y los adolescentes puedan tener información que tanto necesitan sobre educación sexual.

Anyela de la Cruz, Camboya, Santiago

“Me ha cambiado, ahora se establecer una mejor comunicación con las personas, puedo darle mi apoyo en los que lo necesiten, además, me ha ayudado emocionalmente; ha hecho ser una persona más social y he obtenido nuevas experiencias en mi vida y mi manera de pensar

Wanda Antigua Méndez, San Francisco de Macorís

“Mis expectativas para este año es terminar mi carrera, continuar adquiriendo conocimientos, ayudar a los jóvenes de mi comunidad y seguir apoyando a el programa y educación comunitaria a crecer y a llegar a más jóvenes”.

Willmayri Claudio Polanco, Zona Norte del Distrito Nacional

“Para este 2021, deseo que podamos tener mayor interacción con las y los jóvenes de las comunidades, porque muchos desconocen plataformas digitales más allá de WhatsApp y el televisor, así que cuento con un 2021 lleno de capacidades y nuevas formas de accionar que nos puedan cuidar, pero también que nos permita realizar nuestra labor desde la realidad de cada joven”.

Ángel Manuel Chalas, Batey El Naranjo

“Ser un adolescente de una comunidad rural me ha permitido formarme en diversos temas referentes a salud sexual y salud reproductiva, género y derecho y uno de los más importantes para mi “proyecto de vida”. Recibir educación integral en sexualidad ha sido un gran aporte para mi formación personal, podría decir que estoy empoderado de mis derechos como joven y puedo replicar estos conocimientos con otros jóvenes de mi comunidad.

Este 2021 tengo mucha fe y esperanza de que será mejor que el 2020, espero que el programa continúe con las acciones en las comunidades que involucran directamente a jóvenes, principalmente los que somos de las zonas rurales, este año será un reto, pero Profamilia cuenta con un ejército de jóvenes voluntarios dispuestos a asumirlo”.