La gestación es un período de intenso crecimiento y desarrollo para el embrión, y de cambios fisiológicos para la mamá. El feto en desarrollo toma sus nutrientes de la alimentación materna y de sus reservas de grasa, por lo que de la alimentación materna depende la salud de su futuro hijo o hija.

La doctora Raisa Cruceta, nutrióloga de la clínica Profamilia Evangelina Rodríguez , nos indica que hay muchos cuidados que se deben tomar en cuenta cuando estás embarazada y la alimentación es uno de ellos.  Las usuarias embarazadas no solo deben velar por su buena nutrición sino también la del bebé, dado que todo lo que coma impactará en el hijo/a.

Los nutrientes que necesita para un desarrollo normal le llegan a través de la placenta, así que durante los chequeos médicos la embarazada debe informarse con su ginecólogo y nutricionista sobre este tema.

Es importante aclarar que,si bien las necesidades energéticas se verán incrementadas durante el embarazo, no es cierto que una mujer embarazada necesite comer por dos, pero tampoco es el momento de hacer dietas para mantener el peso.

La doctora Cruceta ofrece respuesta a las preguntas más frecuentes que se realizan con relación a la nutrición en el embarazo.

¿Por qué es importante mantener el balance nutricional en el embarazo?

Una mujer embarazada es fuente de una nueva vida, pero eso lleva consigo responsabilidades y cambios a tomar en cuenta, uno de los más importantes es la nutrición, y para lograr un buen balance para el desarrollo de un bebe debemos incluir 3 grupos principales, como son los hidratos de carbono, esenciales para la producción de energía y se obtiene principalmente con el consumo de  frutas, vegetales y cereales, entre otros.

El segundo grupo es el de las  proteínas, que favorecen la producción de sangre y multiplicación celular, la encontramos en las carnes, huevos, pescado, habas y otros, mientras que los  lípidos o grasas, en el tercer grupo, velan por el buen funcionamiento del sistema nervioso, pues aseguran un almacenamiento de fuente de energía, los encontramos en mantequillas y margarinas, leches enteras y frutos secos.

A estos tres grupos sumamos el ácido fólico que favorece la formación del tubo neural y previene defectos congénitos, generalmente es indicado como suplemento por su médico, ya que usualmente no se obtiene la cantidad necesaria sólo con los alimentos.

El hierro es necesario para el crecimiento y desarrollo cerebral,  mientras que el calcio reduce riesgo de preeclamsia, condición de aumento desmedido de presión arterial.  La vitamina D, para la formación de huesos y dientes del bebe y el agua para mantener la hidratación y evitar también algo muy desagradable como el estreñimiento.

Todo esto contribuye con una buena formación fetal, por lo que su importancia es indiscutible.

¿Qué debemos evitar durante el embarazo?

Lo primero que se debe eliminar es el alcohol, pues puede provocar aborto espontáneo, discapacidades neurológicas, físicas e intelectuales y muerte fetal.

La cafeína en exceso se asocia con el poco crecimiento, parto prematuro, reducción de peso al nacer, entre otros y los alimentos poco cocidos como el sushi, los ahumados, ensaladas fuera de la casa, leches sin pasteurizar, huevos crudos o poco cocidos, pueden generar enfermedades trasmitidas por gérmenes como la listeria, salmonella o E.coli.

También se recomienda limitar el consumo de ciertos pescados como atún, tiburón, pez espada, blanquillo, por considerarles altos en mercurio, lo ideal es no consumir más de dos porciones por semana, pero se pueden sustituir por   bacalao, salmón, tilapia o sardinas. 

¿Cómo puedo saber si me estoy alimentando bien durante el embarazo?

Lo primero es saber si el aumento de peso es demasiado.  Lo ideal es aumentar de 25 a 35 libras durante el embarazo, generalmente 2 a 4 libras en el primer trimestre y luego 1 libra semanal durante el resto del embarazo,  otro signo de alerta es el estreñimiento, lo cual se combate ingiriendo muchas fibras contenidas en legumbres, verduras, frutas y cereales.

Ejercicios durante el embarazo

Si no tienes una condición médica que lo impida, debes realizar actividades físicas, los expertos recomiendan combinación de aeróbicos y de fuerza, de unos 45 a 65 minutos entre 3 y 4 días a la semana, caminatas, pilates o yoga son los más recomendados.  Consulta con tu médico y establece una rutina.

Sobrepeso en el postparto y lactancia

Si durante el embarazo ha llevado un alimentación balanceada, difícilmente tenga un sobrepeso importante después del parto, ya que en el post parto se suelen perder entre 12 a 16 libras que corresponden al bebe, líquido amniótico y placenta, pero aun así quedan unas libras y deformidad abdominal que se deben bajar paulatinamente.

En esta etapa se debe mantener una ingesta de alimentos 5 a 6 veces por día con  porciones adecuadas y mantener el consumo de agua, si su médico lo recomienda incluir ejercicios.

Es importante saber que durante la lactancia materna el cuerpo utiliza las reservas energéticas equivalentes a 550 calorías al día, lo cual es como una caminata de 1 hora, y solo con amamantar ayuda a eliminar las grasas localizadas  sobre todo en caderas y cintura, lo cual se suma como beneficio para bajar de peso.

En resumen, para recuperar la figura se recomienda primero tener paciencia, segundo mantener un balance nutricional adecuado, tercero realizar ejercicios de acuerdo a la condición de salud o física, y por ultimo y buscar apoyo en familiares, pareja y también en los profesionales.

Doctora Raisa Cruceta

Nutriologa Clínica
Clínica Profamilia Evangelina Rodríguez
Disponible Jueves de 02:00 PM a 06:00 PM y Sábados de 08:00AM a 01:00 PM

Todas las clínicas Profamilia reciben las ARS Mapfre Salud; Universal, Humano; SEMMA; Futuro y SENASA contributivo.