Grooming: cómo podemos proteger a nuestros niños

Por Yaneris Henríquez 

Psicologa

Clínica Profamilia Evangelina Rodríguez

¿Qué significa exactamente “grooming”?

La palabra viene del inglés to groom que significa “preparar” o “acicalar”. En este contexto, se refiere a que el adulto “prepara emocionalmente al menor para poder abusar de el sin que lo perciba fácilmente”.

El grooming es una de las amenazas más peligrosas que enfrentan nuestros niños, niñas y adolescentes en el mundo digital, Yaneris Henríquez, psicóloga de la Clínica Profamilia Evangelina Rodríguez nos indica que es importante recordar que, como padres, educadores y adultos responsables, tenemos el poder y la responsabilidad de proteger a los más vulnerables de esta forma de abuso.

¿Cómo opera el grooming?

Henríquez nos indica que, en esta acción, el acosador, por medios digitales, intenta ganar la confianza del menor haciéndose pasar por alguien de su misma edad o fingiendo ser un amigo o confidente y con el tiempo, el acosador comienza a pedir fotografías o videos íntimos y a solicitar encuentros en persona, ocasión en que podría ocurrir el abuso físico.

La especialista señala que el grooming puede tener consecuencias graves y duraderas en la salud mental y emocional de los y las menores afectados, por lo que es vital la información y estar alerta para prevenir, detectar y actuar ante cualquier signo de grooming.

“El objetivo del agresor es ganarse la confianza de la niña o niño, manipularlo emocionalmente y eventualmente, conseguir que acceda a encuentros físicos o envíe material sexual explícito por vía telemática”, afirmó.

A nivel psicológico, el grooming puede causar confusión, culpa, vergüenza y trauma emocional severo, mientras que en lo social puede afectar su relación con los adultos y con sus pares, generando problemas de confianza y dificultades para establecer relaciones saludables en el futuro, asegura la especialista.

Reitera, además, que el abuso sexual que puede seguir al proceso de grooming puede dejar secuelas físicas y emocionales a largo plazo.

Dentro de las señales de que un niño/a está siendo víctima del grooming están:  cambios repentinos en el comportamiento, el aislamiento social y pérdida de interés en actividades habituales, los cambios de humor extremos, como irritabilidad o tristeza sin razón aparente y el bajo rendimiento escolar.

También el uso constante y a altas horas de la noche de dispositivos electrónicos y los regalos inusuales (aparición de dispositivos electrónicos nuevos, dinero en efectivo, tarjetas de regalo o créditos para videojuegos sin explicación).

Es por esto que, como adultos, padres, tutores y educadores debemos permanecer alerta a las señales de grooming.

La prevención y la educación son las mejores herramientas para proteger a los niños, niñas y adolescentes, donde la escuela y el hogar juegan un papel destacado, enseñándoles sobre los riesgos en línea, fomentando una comunicación abierta y estableciendo límites claros en el uso de Internet y redes sociales.

También, la educación sexual de calidad, apropiada a la edad y el desarrollo emocional de cada niño o niña, ofrece resultados positivos de salud a lo largo de toda la vida. La Educación Integral en Sexualidad (EIS) otorga los conocimientos, habilidades, actitudes y valores que les ayudarán a proteger su salud, desarrollar relaciones sociales y sexuales respetuosas, tomar decisiones responsables y comprender y proteger los derechos de los demás.

Puede consultar los horarios de la licenciada Yaneris Henriquez en el siguiente enlace:

Yaneris Noemi Henríquez

 

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